EDITORIAL CALI RESISTENCIA
Tema:
Jovenes 1RA LÍNEA Vs. Gobierno Duque Uribe
Te comparto la brillante columna de la médica Gloria Arias Nieto hoy en El Espectador
Pazaporte
¡Ya!
Gloria Arias Nieto
Seamos lógicos, así la lógica incomode porque obliga a pensar. Muchos afirman que miles de jóvenes han permanecido en las calles desde el 28 de abril porque los líderes de la izquierda, el país vecino y/o las disidencias, les han lavado el cerebro. Algo así como un gigantesco operativo psico-quirúrgico, urdido por las garras del comunismo. Lamento decepcionarlos: el tema no es por ahí, es estructural y los muchachos decidieron asumir riesgos enormes, porque tenemos la democracia amenazada, y hay millones de personas a quienes la pobreza y la falta de oportunidades les reventaron la paciencia.
“Son seres humanos inferiores”, dijo un banquero refiriéndose a los manifestantes. “Idiotas útiles”, los llamaron en un chat de “profesionales de bien”, como hablando de un sofá sin patas o de un juguete de control remoto. No señores, respetémonos, y el tema no es de manipulación: se llama indignación.
A quienes juzgan desde su coraza de lino, plomo y almidón, les ruego que sientan a quienes piensan distinto; bajémonos del ovni: a los indígenas no los manipulan los cocaleros; a los estudiantes no los maneja la izquierda; ni a la izquierda la guerrilla; ni a la guerrilla los rusos. La gente tiene pensamiento propio; las mingas nacieron por una decisión autónoma, y los muchachos que están en las calles tienen neuronas suficientes para notar que en Colombia el desempleo está desbocado, la clase media arruinada y 2.4 millones de familias se acuestan con hambre.
“El reconocimiento es el mejor antídoto contra el resentimiento”, dijo Sergio Jaramillo en El Espectador. ¡Sí, mil veces sí!
La protesta explotó porque tenemos un Estado negacionista y vuelto flecos, producto de corrupciones, indolencias e ineptitudes acumuladas. El problema lleva años cocinándose, y ahora se rebotó con el desconecte de Carrasquilla, la precariedad de la salud pública, un gobierno al que le siguen debiendo las clases de derechos humanos, y el 42% de los colombianos sumidos en la pobreza…
Tema:
Jovenes 1RA LÍNEA Vs. Gobierno Duque Uribe
Te comparto la brillante columna de la médica Gloria Arias Nieto hoy en El Espectador
Pazaporte
¡Ya!
Gloria Arias Nieto
Seamos lógicos, así la lógica incomode porque obliga a pensar. Muchos afirman que miles de jóvenes han permanecido en las calles desde el 28 de abril porque los líderes de la izquierda, el país vecino y/o las disidencias, les han lavado el cerebro. Algo así como un gigantesco operativo psico-quirúrgico, urdido por las garras del comunismo. Lamento decepcionarlos: el tema no es por ahí, es estructural y los muchachos decidieron asumir riesgos enormes, porque tenemos la democracia amenazada, y hay millones de personas a quienes la pobreza y la falta de oportunidades les reventaron la paciencia.
“Son seres humanos inferiores”, dijo un banquero refiriéndose a los manifestantes. “Idiotas útiles”, los llamaron en un chat de “profesionales de bien”, como hablando de un sofá sin patas o de un juguete de control remoto. No señores, respetémonos, y el tema no es de manipulación: se llama indignación.
A quienes juzgan desde su coraza de lino, plomo y almidón, les ruego que sientan a quienes piensan distinto; bajémonos del ovni: a los indígenas no los manipulan los cocaleros; a los estudiantes no los maneja la izquierda; ni a la izquierda la guerrilla; ni a la guerrilla los rusos. La gente tiene pensamiento propio; las mingas nacieron por una decisión autónoma, y los muchachos que están en las calles tienen neuronas suficientes para notar que en Colombia el desempleo está desbocado, la clase media arruinada y 2.4 millones de familias se acuestan con hambre.
“El reconocimiento es el mejor antídoto contra el resentimiento”, dijo Sergio Jaramillo en El Espectador. ¡Sí, mil veces sí!
La protesta explotó porque tenemos un Estado negacionista y vuelto flecos, producto de corrupciones, indolencias e ineptitudes acumuladas. El problema lleva años cocinándose, y ahora se rebotó con el desconecte de Carrasquilla, la precariedad de la salud pública, un gobierno al que le siguen debiendo las clases de derechos humanos, y el 42% de los colombianos sumidos en la pobreza…
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